Gracias a la rigurosidad de nuestras acciones de mantenimiento durante la fuerte temporada de lluvias que se ha pronosticado para este año, tendremos la tranquilidad de contar con una malla vial en perfecto estado. De esta forma no se verá afectada la movilidad, ni la vida diaria de la Central de Abastos de Bogotá; tampoco la seguridad alimentaria ni mucho menos la dinámica de comercio.